La evolución del internet
En 1957 la URSS lanzó el primer satélite artificial de la historia, Sputnik 1, y, en este contexto, se organiza en Estados Unidos la Advanced Research Projects Agency conocida como ARPA y vinculada al Departamento de Defensa. Ésta se creó como respuesta a los desafíos tecnológicos y militares de la entonces URSS y, una década más tarde, sería considerada la organización que asentó los fundamentos de lo que sería conocido como Internet décadas más tarde.
A lo largo de los siguientes años se llevaron a cabo grandes avances. En 1962, Paul Baran, investigador del Gobierno de los Estados Unidos, presentó un sistema de comunicaciones que, mediante computadoras conectadas a una red descentralizada, resultaba inmune a ataques externos. En caso que uno o varios nodos resultaran destruidos, los demás se podían seguir comunicando sin problema alguno.
En los siguientes años se sigue investigando hasta que en 1969 Michel Elie, considerado uno de los pioneros de Internet, ingresa en la UCLA (Universidad de California en Los Ángeles) y se incorpora a ARPA con una beca de investigación. A finales de este año se consigue conectar la computadora de la UCLA con otra del SRI (Instituto de Investigación de Stanford).
Poco después, ya eran cuatro las universidades americanas interconectadas. Esta red se denominó ARPANET y el objetivo de este desarrollo era mantener las comunicaciones en caso de guerra ante la situación de incertidumbre y temor del momento.
Es el año 1983 el que normalmente se marca como el año en que «nació Internet». Fue entonces cuando el Departamento de Defensa de los Estados Unidos decidió usar el protocolo TCP/IP en su red Arpanet creando así la red Arpa Internet. Con el paso de los años se quedó con el nombre de únicamente «Internet».
El nombre de Internet procede de una necesidad que, precisamente, nació para resolver: acelerar las comunicaciones.
Año tras año se incrementa de forma exponencial el número de usuarios de internet en el mundo, una cifra que se ha visto impulsada por la gran penetración que han tenido los dispositivos móviles.
En enero de 2022, los usuarios únicos desde dispositivos móviles alcanzaron al 67,1% de la población en el mundo, es decir, 5.310 millones de personas, lo que representa un 1,8% más a comparación de los datos en enero de 2021, un incremento de 95 millones de usuarios.
La pandemia impulsó el uso de redes sociales hasta lograr romper el hito de su historia: este 2022 el informe nos muestra que la penetración de las redes sociales ha vuelto a superar, como hizo en 2021, a la mitad de la población, con un total del 58,4% de las personas en el mundo, es decir 4.620 millones.
Las empresas se fueron también incorporando a las redes sociales como modo de negocio, pero el sistema era cada vez más difícil de manejar por lo que necesitaban de la creación de nuevos especialistas, naciendo las figuras de los Community y Social media manager entre otros. Un sector que ha visto nacer referentes insospechados, como el caso de Desatranques Jaén en España, y que sigue evolucionando cada día.
En paralelo, los influencers han surgido como las verdaderas estrellas del social media: en los últimos años, cada vez más creadores, y más diversos, reúnen a millones de seguidores en sus cuentas de Instagram, YouTube, Facebook, Twitter o Twitch para seguir sus textos, imágenes, vídeos o streamings. Un entorno perfecto para que las marcas puedan hacer llegar sus mensajes al público final que ha generado nuevos términos como streamer, instagramer o youtuber.
-Amy Funes 9no grado.

Comentarios
Publicar un comentario